lunes, 17 de enero de 2011

The Kids Are All Right (y Winter's Bone)

Anoche se llevó dos Globos de Oro (mejor película de comedia y actriz secundaria), el segundo mejor registro de premios tras 'La red social', sin embargo, nadie en las noticias de los principales telediarios del país se hace eco de ello, y es una lástima, porque 'The Kids Are All Right', dirigida por Lisa Cholodenko e interpretada por Anette Bening, Julianne Moore, Mark Ruffalo, y la joven Mia Wasikowska, no merece pasar tan desapercibida como lo está haciendo, pero bueno, aquí estoy yo para lanzar mi grito de guerra y reivindicar una de las mejores películas del año, con permiso de 'Winter's Bone' de Debra Granik, que me parece todavía mejor y ni siquiera ha estado nominada en estos absurdos premios. Por suerte existe otro certamen al que llaman Spirit Awards, ése que se hace una noche antes de los Oscar, donde las nominaciones parecen ir infinitamente más acorde con la realidad.



Tras este pequeño inciso para reivindicar también Winter's Bone, pasamos a lo que toca, The Kids Are All Right, que toma su título prestado de una de las primeras canciones de The Who, y que cuenta la historia de dos madres lesbianas y de sus respectivos hijos, que en plena adolescencia pretenden encontrar al donante de semen que hizo posible que ellos existieran. Contada con tintes cómicos, no deja tampoco de lado el más cruel de los dramas cuando una de las madres se empieza a replantear su sexualidad y comienza a experimentar con su lado hetero, provocando un grave daño a su alrededor que a mi juicio es tratado en el guión de forma casi magistral.



Todavía no se han anunciado las próximas nominaciones a los Oscar, pero algo me dice que tanto el guión de esta película como la propia película podrían tener premio, eso sin contar con la merecida estatuilla que Anette Bening debería recoger este año en el apartado de actrices de reparto. Es una pena que no se acabe de cerrar del todo bien al personaje de Ruffalo, pero quizás eso se deba a problemas de tiempo. La directora contaba con sólo 23 días para filmar su película, y tuvo que suprimir unas diez páginas del borrador final del guión para no salirse del plan.



Supongo que ésos son los pros y los contras de llevar a cabo una producción independiente con poco dinero. El pro es que puedes contar lo que tú quieras y como tú quieras. Es tu historia y no la de unos grandes estudios, y el principal problema es que tienes que rodar a contrarreloj, pero si el resultado es como éste, yo sigo prefiriéndolo mucho antes que 'Avatar'. Se nota que dos de las películas favoritas de Cholodenko son 'El graduado' y 'Five Easy Pieces', y es que una buena dosis de humanismo y humor negro para mí no pueden tener rival posible. Así que, por favor, hay que reivindicar que mujeres como Lisa Cholodenko o como Debra Granik continúen tomando mucho más el control.

martes, 11 de enero de 2011

Final de temporada

Antes de nada, feliz año a todos. Os recuerdo que esta noche se emite en Antena 3 el último capítulo de esta primera temporada de 'Hispania' a eso de las 22:15. Estoy de acuerdo en que ha habido momentos mejores y peores dentro de la trama, pero en líneas generales creo que todos sus responsables han sabido llevar a la serie por el camino del buen entretenimiento, algo que la gente necesita como agua de mayo. Está claro que cada cual elige lo quiere para divertirse o pasar un buen rato de ocio, pero desde luego yo, esta noche elegiría Hispania.


Viriato y Helena en primer plano. La cabeza difuminada que aparece entre ellos soy yo.

Capítulo 9, 'La batalla final'
Los rebeldes han sido derrotados por las tropas del pretor. Viriato está encadenado junto a Marco, y Galba lo llevará a Roma para exhibirlo y condenarlo a una vida de sufrimiento en las mazmorras.

Personalmente, el capítulo nueve es mi favorito. ¿Que cómo lo sé si todavía no se ha emitido? Bueno, eso se sabe cuando uno está en el rodaje, y la principal razón es que es el capítulo en el que mejor me lo he pasado, y quizá también sea el capítulo en el que más aparezco, así es que razón de más. Eso sí, los que quieran jugar conmigo a dónde está Wally les daré una pista: no me busquéis entre las grandes masas de los ejércitos en la batalla, porque ahí no salgo, al menos no en la gran batalla final. Y como en todo final de temporada que se precie, os aseguro que van a pasar muchas cosas esta noche. Me gustaría contaros al menos un ápice de todo ello, y me siento tentado a desvelaros alguna cosa, pero no, me temo que tendréis que esperar a verlo y a disfrutarlo. De verdad que el capítulo de hoy merece la pena.


Sandro y Marco se baten en duelo. No os podéis ni imaginar el frío que hacía ese día y los huevos que le echó Jesús Olmedo al quedarse en calzones. Eso es profesionalidad.


Aquí estoy yo de guerrero de Celtius en el episodio de esta noche. Campamento romano al fondo y la sierra bien nevada. ¿Frío? ¡Qué va!

viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin de año (Dillon/Lane)

Y seguimos avanzando con pasos más o menos firmes por la vida, con felicidad y también con dolor, con esfuerzo y con sufrimiento, con amor o con desamor, pero seguimos avanzando y seguimos aprendiendo en todos los aspectos. Feliz año nuevo a todos de corazón y que vuestros mayores deseos aún por realizar se hagan realidad. Os dejo con uno de mis montajes musicales, con una de mis parejas favoritas en el cine, Matt Dillon y Diane Lane, aquí jovencísimos en la fabulosa 'Rumble Fish' (La ley de la calle).



PD. Ya está disponible una nueva lista de reproducción musical en el blog.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Bailes de cine (III)

Hoy os acerco otros dos bailes que no podían faltar en esta sección. Se siguen aceptando vuestras sugerencias.



Fiebre del sábado noche (1977)
Es el amo, es el mejor, es el rey de la pista, no hay duda. Nadie ha bailado tanto y tan majestuosamente como lo ha hecho John Travolta, un auténtico ídolo de masas. Él ha sido el Tony Manero de 'Fiebre del sábado noche', ha sido el Danny Zuko de 'Grease', y ha sido el Vincent Vega de 'Pulp Fiction'. Para Saturday Night Fever en concreto, Travolta ensayó con el bailarín profesional Denny Terrio tres horas diarias durante nueve meses, y salía a correr cuatro kilómetros por día. Su duro y sacrificado trabajo finalmente le valió una nominación al Oscar. Es obvio que bailar así requiere una forma física excepcional y unas cualidades sobresalientes, fijaros en ese movimiento de caderas, por eso, chicos, chicas, os recomiendo que no intentéis hacer esto en Nochevieja. Suena You Should Be Dancing, de los Bee Gees, en la discoteca Odisea 2001, un santuario para muchos que cerró en 1987 y fue demolida en 2005.



Scent of a Woman (Esencia de mujer) 1992
No le dieron el Oscar ni por El padrino, ni por Serpico, ni por El padrino II, ni por Tarde de perros, ni por Justicia para todos, ni por Dick Tracy, ni por Glengarry Glenn Ross, se lo dieron por interpretar a un veterano de guerra ciego en 'Esencia de mujer', una recreación de una antigua película del maestro Dino Risi dirigida por Martin Brest e interpretada por Chris O'Donnell, Gabriel Anwar, Philip Seymour Hoffman, Frances Conroy y James Rebhorn entre otros. Al Pacino borda una de sus actuaciones más memorables, una de ésas que se le empiezan a echar de menos. Necesitamos de vuelta al Tony Montana de Scarface, necesitamos al Carlito Brigante de Carlito's Way, necesitamos a Michael Corleone. Estés donde estés, vuelve por favor, vuelve. Suena Por una cabeza, del gran Carlos Gardel.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Cartel y tráiler de 'Blue Valentine'

Una de mis películas más esperadas desde que se estrenara en Sundance el año pasado. Ya hablé de ella hace un tiempo. También pasó por Cannes y el Festival de Toronto, aunque ahora se está viendo gravemente perjudicada por la MPAA, la compañía que se encarga de hacer la clasificación de edades aptas para ver una película en los cines. 'Blue Valentine' ha recibido la calificación NC-17, es decir, no apta para menores de edad, una decisión que no ha causado my buena impresión, especialmente para sus productores, los hermanos Weinstein, que ya denunciaron la situación en los juzgados hace más o menos un mes, y es que a pesar de las magníficas interpretaciones de sus dos protas (Ryan Gosling y Michelle Williams), de las que se están hablando maravillas, parece que pueden verse perjudicadas de cara a los prestigiosos premios de la Academia (los Oscar). De hecho, en todo un arrebato de pundonor, el cartel de la película ya reza lo siguiente: "If there's any justice, Ryan Gosling and Michelle Williams will both earn Oscar nominations for their raw, arresting performances."



Para combatir la que consideran una injusta clasificación por edades de la MPAA, los ejecutivos de la película han creado una página web que recoge firmas en favor de que el recurso de apelación pueda salir adelante. Ésta es su dirección: http://www.thepetitionsite.com/1/blue-valentine-mpaa-rating-appeal/ Ojalá que puedan lograr su objetivo. Nosotros mientras tanto disfrutamos y nos mordemos las uñas con este fantástico tráiler.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La capa, las lanzas y el caballo

No, no es el nombre del capítulo de hoy en 'Hispania', sino tres elementos que pueden condicionar mucho una secuencia: capas, lanzas y un caballo. Bueno, y también la luz, y un improvisado rebaño de cabras...


El grupo rebelde de Viriato.

En el episodio de esta noche, 'Sacrificios', un nuevo peligro se cierne sobre los rebeldes: un cargamento de armas se dirige hacia el campamento romano. Los rebeldes quieren detenerlo, pero hay un problema: es un hispano el que comercia... Alejo. Viriato, incapaz de atacar a su propia gente, da la orden de no hacer nada pero no todos sus hombres están dispuestos a obedecer. Pues bien, ésta es una de las secuencias en las que yo aparezco esta noche. Una de las más difíciles de grabar sin duda, no sólo para mí, Roberto Enríquez también me lo comentaba al terminar.

En pleno monte, muy cerca de una pequeña localidad llamada Garganta la Olla, donde incluso teníamos espectadores que veían los avances del rodaje, nos disponíamos a grabar una secuencia que nos llevaría una tarde entera. La primera vez que me puse una de esas capas hispanas ya advertí que parecían peligrosas, sobre todo para escenas de acción o en las que tienes que correr. A veces te quedan demasiado largas, y si no te la pisas con tus propios pies te la pisa el que viene detrás. De todas formas éste no fue el problema de ese día, fue... otra cosa. Para empezar, justo antes de comenzar a grabar, un rebaño entero de cabras se disponía a pastar justo en nuestra zona de rodaje con el cansino e irritante tintineo de sus cascabeles. Hasta que no desaparecieron no pudimos empezar. Digamos que éste fue el problema número uno. ¿El dos? Nuestras armas. Ya nos habían equipado con falcatas en la primera o segunda toma cuando Roberto Enríquez (Viriato) se da cuenta de que en su diálogo la palabra que aparecía eran "lanzas" y no "falcatas". Total, que de nuevo a quitarnos las falcatas, que no es fácil, ya que las fundas van atadas tras la capa y hay que desatar primero ésta. Por suerte, el equipo que trabaja aquí es maravilloso (¿lo había dicho ya?) y solucionaron el problema número dos en un coser y cantar. Aunque para colmo, los técnicos de iluminación nos indican que estamos en el mínimo de luz. Muchas veces la gente confunde esos grandes focos con el sol, pero no, no es el sol.


Alejo apunta a Darío con una espada. El de la capa azul soy yo sacando todas mis dotes interpretativas a la luz.

Ya con nuestras lanzas en ristre, a mí me preguntan si sería capaz de subirme a un árbol para después saltar de él (con la lanza incluida). Miro al árbol desafiante y pienso que no estoy en tan mala forma como para no subir, y además, si no lo hacía yo, ¿quién iba a hacerlo? Así es que consigo trepar hasta lo alto del árbol, que para vuestra información estaba lleno de zarzas y pinchos, y una vez allí el cámara me indica que tengo que ocultarme un poco más porque se me ve. La ayudante de dirección me lo pide con amabilidad y me da las gracias por tan osado movimiento. Después el director grita acción y yo salto del árbol con la increíble suerte de no perder el equilibro al tocar el suelo, pero de repente me doy cuenta de que algo no va tan bien, mi capa, algo pasa con mi capa, y lo que pasa es que se ha quedado enganchada con una rama.

Como el director no corta la escena, yo intento continuar y tiro de la capa con la ayuda de un compañero que está a mi lado. Al final consigo bajar mi capa y de paso también me llevo un golpe de la lanza de mi compañero en los morros. Nadie dice "corten", y yo intento continuar, al parecer las cosas no van tan mal, pero entonces, para rematar la faena, el caballo de Javier Rey (Alejo), me empieza a soltar colazos en la cara. A pesar de ello, la escena no se corta y yo pienso "joder, pues a lo mejor resulta que estoy pasando desapercibido", pero no, al acabar todos vienen descojonados y me comentan la jugada. Yo la verdad es que estoy deseando ver esta noche cómo demonios han montado esta grandiosa secuencia. Por cierto, quiero pedir perdón al que se haya encargado de editar esto por si le he causado alguna molestia (espero que no).

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Un día de rodaje en 'Hispania'

Como algunos sabéis, estoy teniendo la suerte de participar en el último gran éxito de la ficción televisiva en España, 'Hispania', que vuelve a emitirse hoy miércoles en Antena 3 a su hora habitual tras el parón técnico de la semana pasada. El equipo entero aún continúa rodando el final de la temporada, batallando en exteriores contra las adversidades del tiempo, pasando frío, mucho frío, y repitiendo tomas para que vosotros, los espectadores, disfrutéis con la serie como os merecéis.

La verdad es que hay tantísimas cosas que contar que no sabría por dónde empezar, así es que antes de pasar a la cuantiosa cantidad de anécdotas que vendrán en sucesivos posts, os describiré cómo suele ser un día de rodaje en la serie. Extrañamente, aunque mi pasión es escribir y permanecer tras las cámaras relevado en un segundo plano, ésta no es la primera vez que aparezco como actor de figuración en un trabajo profesional (en segundo plano también), y parece que ya voy cogiendo la dinámica, a pesar de que nunca he pasado tanto frío como trabajando de esta guisa, pero bueno, ya contaré cada cosa a su debido tiempo...


Los hispanos del poblado de Caura con Merche, la maravillosa mujer que nos controla a todos.

5:50. Suena el despertador y empieza el día. Lo primero es darse una buena ducha para activarse rápido, después me preparo, me bebo un vaso de leche y salgo de casa para coger el coche y conducir durante aproximadamente media hora larga por carretera. Seguramente, sólo con ver la hora que es y la oscuridad y el frío que hace en la calle a muchos ya se os habrían quitado las ganas de ir a rodar, ¿verdad?

7:15. Ésta suele ser la hora habitual a la que se queda por las mañanas para aprovechar todas las horas de luz posibles, pero puede variar en función del plan de rodaje que tenga asignado tu personaje en la serie. Nos reunimos todos en un hotel de la bella zona de La Vera y desde allí nos trasladan en vehículos de producción hasta el lugar de rodaje de ese día (poblado hispano, campamento romano, monte...)

7:45. Aquí ya empiezas a perder un poco la noción del tiempo. Te deshaces de todos tus efectos personales y entras en la carpa de vestuario para que te cambien y te vistan a la moda hispana o romana, en mi caso hispana (una especie de camisón con un fajín en la cintura, botas o sandalias y una capa a la espalda). La gente de vestuario se lo curra mucho, no se les escapa ni un detalle y no te dan el visto bueno hasta que te vean perfecto. A veces eso puede llevar un rato. Después sales de la carpa y entonces te das cuenta de verdad de que hace un frío que pela, pero seguidamente entras en otra carpa, la de maquillaje, donde suele haber un calefactor de los buenos que se agradece. La gente de maquillaje es bastante simpática, y a pesar de las horas que son, se nota que sienten auténtica devoción por lo que hacen. De hecho creo que se lo pasan pipa poniéndonos sangre por el cuerpo y ensuciándonos la cara, el pelo y las piernas a conciencia. Y en tiempo récord Su trabajo prácticamente hace que a veces casi no tengas que actuar. Una maravilla.


Un compañero y yo tomándonos el café de por la mañana. No lo parece pero hace un frío de coj...

8 y algo. Mientras esperas a que acaben de vestir y maquillar al resto de tus compañeros, aprovechas para ir a tomar un café y unos bollos para desayunar. Como no vayas con energia a rodar acabarás destrozado antes de mediodía. Habla la experiencia, aunque esto es duro para todos por igual. Muchas veces es divertido y te lo pasas bien con tus colegas, pero otras resulta bastante jodido, sobre todo mentalmente más que físicamente, y repito, esto es para todo el equipo por igual. De todas formas siempre es reconfortante ver que el trabajo se hace bien y que además a la gente le gusta. No hay mejor recompensa que ésa (además de la parte económica, claro está).

De 8 y pico a 11:30. Otro vehículo de producción te lleva los metros necesarios hasta el lugar exacto donde la gente de arte y atrezzo tienen preparados los decorados. Allí obedeces las órdenes de nuestra querida coordinadora, que nos maneja y nos cuida como nadie. También tenemos carpa propia con calefactor para descansar entre toma y toma, nevera (aunque ahora casi no hace falta) con agua y refrescos por si necesitas recomponerte o por si simplemente te apetece. En nuestra carpa suele ser donde pasamos los mejores momentos y nos echamos las mayores risas con las singularidades de cada uno. Pasar un rato al lado de Hovik Keuchkerian (Sandro) no tiene precio. De vez en cuando también nos echan alguna bronca porque hacemos demasiado ruido mientras descansamos, y es que cuando el director marca silencio allí no puede hablar ni cristo. Después de unas horas bastante ajetreadas filmando un mayor o menor número de secuencias, viene uno de mis momentos favoritos del día, ése en el que dicen: "Descanso para bocadillo".

De 12:00 a 15:00 (o más). En esta franja de tiempo hacemos lo mismo que en la anterior. Rodamos, descansamos, rodamos, descansamos. Por supuesto, también hay problemas. De vez en cuando las escenas no salen todo lo bien que deberían y tenemos que repetir varias veces. Normalmente el descontento general viene cuando el director y sus ayudantes dicen eso de: "Volvemos a primera", que significa que hay que volver a repetirlo todo, y vale, si se hace dos, tres e incluso hasta cuatro veces, pues no está tan mal. El problema viene cuando esa fatídica frase se repite ya más de cinco veces y tú te mueres de frío aunque te traigan mantas mientras retomas la acción. Y si se pone a llover ya ni te cuento. Después viene mi segundo momento favorito del día, cuando dicen: "Cortamos para comida".


Juanjo Ballesta y yo después de recibir una buena paliza.

15:00 (o la hora que sea). Adoro a la gente de catering, ellos no lo saben pero les quiero con locura. El viernes pasado me acerqué a la mesa donde te sirven la comida sin una idea muy clara de lo que quería y la chica me preguntó qué iba a comer. Yo le respondí que me diera lo que quisiera, cualquier cosa, y ella me sirvió un generoso plato de una deliciosa sopa de arroz bien caliente que me dejó como nuevo y me quitó durante un buen rato el frío del cuerpo. Pequeños detalles así son los que un servidor valora. Aparte de eso, en la carpa de catering suele ser donde la mayor parte de los trabajadores coinciden unos con otros. No es extraño que por ejemplo la amable y educada Nathalie Poza coma a tu lado, o que vayas a echarte una ensalada y le cedas el último tomate fresco a la dulce Manuela Vellés, o en última instancia, que un productor estresado charle por teléfono sobre temas de presupuesto.

De 16:00 hasta el anochecer. Hay jornadas en las que acabas antes y otras en las que terminas más tarde, según para lo que te necesiten. Por lo demás, en esta franja continuamos rodando igual que por la mañana, sólo que un poco más cansados. Antes de comenzar una nueva toma, los encargados de vestuario y maquillaje revisan que todo siga perfecto e incluso si lo ven necesario te dan algún retoque de última hora. Así hasta que te digan que has acabado. A continuación, si te necesitan para realizar algún racord, la script te hace una foto y listo.

Sobre las 19:00. Te vuelves a cambiar, te quitas el maquillaje (o no si quieres darle un susto a alguien), te despides de todos, y un autobús te lleva hasta tu coche para que puedas volver a casa después de un duro pero productivo día de trabajo. Después lo único que te apetece es relajarte en el sofá, leer un libro o ver la tele, y si da la casualidad de que ponen 'Hispania' pues mucho mejor.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Bailes de cine (II)

Segunda entrega de los bailes de cine que más me gustan, que son muchos y muy variados. Hoy tocan dos de dos películas realizadas en blanco y negro. Allá vamos:



Bande à part (Banda aparte) 1964
Nos situamos en pleno apogeo de lo que sería conocido como la Nueva Ola (Nouvelle Vague) francesa. 'Banda aparte' es una de mis películas favoritas de Jean-Luc Godard, alguien que no me cae demasiado bien aunque admiro algunas de sus obras (Al final de la escapada, Vivir su vida). Curiosamente, en todas las que me gustan está la dulce y atrayente Anna Karina, por algo será. Creo que no es la primera vez que hablo de este baile en el blog, un baile y una película que han influido en la carrera de otros muchos directores, por ejemplo, puede que os suene algo al baile de 'Simple Men' de Hal Hartley que publicaba la semana pasada, pero sobre todo, puede que os recuerde también al estilo de Quentin Tarantino, un auténtico devorador de cine que después da su propia visión de todo aquello que le ha influenciado, que no es poco. Banda aparte fue una de esas influencias, de hecho, hasta su propia productora se llama así. Sin más dilación, Anna Karina, Sami Frey, Claude Brasseur y el propio Godard narrando la acción y los sentimientos de los personajes:



Down by Law (Bajo el peso de la ley) 1986
La verdad es que siento cierta predilección por el cine de Jim Jarmusch (Noche en la tierra, Ghost Dog, Mistery Train, Flores Rotas), por su naturalismo, por la comedia y el drama de sus personajes, y por sus interminables fundidos a negro. He estado a punto de decidirme a poner a Eszter Balint bailando sola en 'Extranos en el paraíso', pero al final he elegido otro que tampoco tiene grandes pasos ni demasiada elegancia, he elegido uno que para mí representa de forma perfecta lo que es el amor y la felicidad. El magnífico Tom Waits y el no menos grande John Lurie observan aquí a los memorables Roberto Benigni y Nicoletta Braschi, pareja también en la vida real. Disfrutadlo.