viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin de año (Dillon/Lane)

Y seguimos avanzando con pasos más o menos firmes por la vida, con felicidad y también con dolor, con esfuerzo y con sufrimiento, con amor o con desamor, pero seguimos avanzando y seguimos aprendiendo en todos los aspectos. Feliz año nuevo a todos de corazón y que vuestros mayores deseos aún por realizar se hagan realidad. Os dejo con uno de mis montajes musicales, con una de mis parejas favoritas en el cine, Matt Dillon y Diane Lane, aquí jovencísimos en la fabulosa 'Rumble Fish' (La ley de la calle).

video

PD. Ya está disponible una nueva lista de reproducción musical en el blog.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Bailes de cine (III)

Hoy os acerco otros dos bailes que no podían faltar en esta sección. Se siguen aceptando vuestras sugerencias.



Fiebre del sábado noche (1977)
Es el amo, es el mejor, es el rey de la pista, no hay duda. Nadie ha bailado tanto y tan majestuosamente como lo ha hecho John Travolta, un auténtico ídolo de masas. Él ha sido el Tony Manero de 'Fiebre del sábado noche', ha sido el Danny Zuko de 'Grease', y ha sido el Vincent Vega de 'Pulp Fiction'. Para Saturday Night Fever en concreto, Travolta ensayó con el bailarín profesional Denny Terrio tres horas diarias durante nueve meses, y salía a correr cuatro kilómetros por día. Su duro y sacrificado trabajo finalmente le valió una nominación al Oscar. Es obvio que bailar así requiere una forma física excepcional y unas cualidades sobresalientes, fijaros en ese movimiento de caderas, por eso, chicos, chicas, os recomiendo que no intentéis hacer esto en Nochevieja. Suena You Should Be Dancing, de los Bee Gees, en la discoteca Odisea 2001, un santuario para muchos que cerró en 1987 y fue demolida en 2005.



Scent of a Woman (Esencia de mujer) 1992
No le dieron el Oscar ni por El padrino, ni por Serpico, ni por El padrino II, ni por Tarde de perros, ni por Justicia para todos, ni por Dick Tracy, ni por Glengarry Glenn Ross, se lo dieron por interpretar a un veterano de guerra ciego en 'Esencia de mujer', una recreación de una antigua película del maestro Dino Risi dirigida por Martin Brest e interpretada por Chris O'Donnell, Gabriel Anwar, Philip Seymour Hoffman, Frances Conroy y James Rebhorn entre otros. Al Pacino borda una de sus actuaciones más memorables, una de ésas que se le empiezan a echar de menos. Necesitamos de vuelta al Tony Montana de Scarface, necesitamos al Carlito Brigante de Carlito's Way, necesitamos a Michael Corleone. Estés donde estés, vuelve por favor, vuelve. Suena Por una cabeza, del gran Carlos Gardel.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Cartel y tráiler de 'Blue Valentine'

Una de mis películas más esperadas desde que se estrenara en Sundance el año pasado. Ya hablé de ella hace un tiempo. También pasó por Cannes y el Festival de Toronto, aunque ahora se está viendo gravemente perjudicada por la MPAA, la compañía que se encarga de hacer la clasificación de edades aptas para ver una película en los cines. 'Blue Valentine' ha recibido la calificación NC-17, es decir, no apta para menores de edad, una decisión que no ha causado my buena impresión, especialmente para sus productores, los hermanos Weinstein, que ya denunciaron la situación en los juzgados hace más o menos un mes, y es que a pesar de las magníficas interpretaciones de sus dos protas (Ryan Gosling y Michelle Williams), de las que se están hablando maravillas, parece que pueden verse perjudicadas de cara a los prestigiosos premios de la Academia (los Oscar). De hecho, en todo un arrebato de pundonor, el cartel de la película ya reza lo siguiente: "If there's any justice, Ryan Gosling and Michelle Williams will both earn Oscar nominations for their raw, arresting performances."



Para combatir la que consideran una injusta clasificación por edades de la MPAA, los ejecutivos de la película han creado una página web que recoge firmas en favor de que el recurso de apelación pueda salir adelante. Ésta es su dirección: http://www.thepetitionsite.com/1/blue-valentine-mpaa-rating-appeal/ Ojalá que puedan lograr su objetivo. Nosotros mientras tanto disfrutamos y nos mordemos las uñas con este fantástico tráiler.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La capa, las lanzas y el caballo

No, no es el nombre del capítulo de hoy en 'Hispania', sino tres elementos que pueden condicionar mucho una secuencia: capas, lanzas y un caballo. Bueno, y también la luz, y un improvisado rebaño de cabras...


El grupo rebelde de Viriato.

En el episodio de esta noche, 'Sacrificios', un nuevo peligro se cierne sobre los rebeldes: un cargamento de armas se dirige hacia el campamento romano. Los rebeldes quieren detenerlo, pero hay un problema: es un hispano el que comercia... Alejo. Viriato, incapaz de atacar a su propia gente, da la orden de no hacer nada pero no todos sus hombres están dispuestos a obedecer. Pues bien, ésta es una de las secuencias en las que yo aparezco esta noche. Una de las más difíciles de grabar sin duda, no sólo para mí, Roberto Enríquez también me lo comentaba al terminar.

En pleno monte, muy cerca de una pequeña localidad llamada Garganta la Olla, donde incluso teníamos espectadores que veían los avances del rodaje, nos disponíamos a grabar una secuencia que nos llevaría una tarde entera. La primera vez que me puse una de esas capas hispanas ya advertí que parecían peligrosas, sobre todo para escenas de acción o en las que tienes que correr. A veces te quedan demasiado largas, y si no te la pisas con tus propios pies te la pisa el que viene detrás. De todas formas éste no fue el problema de ese día, fue... otra cosa. Para empezar, justo antes de comenzar a grabar, un rebaño entero de cabras se disponía a pastar justo en nuestra zona de rodaje con el cansino e irritante tintineo de sus cascabeles. Hasta que no desaparecieron no pudimos empezar. Digamos que éste fue el problema número uno. ¿El dos? Nuestras armas. Ya nos habían equipado con falcatas en la primera o segunda toma cuando Roberto Enríquez (Viriato) se da cuenta de que en su diálogo la palabra que aparecía eran "lanzas" y no "falcatas". Total, que de nuevo a quitarnos las falcatas, que no es fácil, ya que las fundas van atadas tras la capa y hay que desatar primero ésta. Por suerte, el equipo que trabaja aquí es maravilloso (¿lo había dicho ya?) y solucionaron el problema número dos en un coser y cantar. Aunque para colmo, los técnicos de iluminación nos indican que estamos en el mínimo de luz. Muchas veces la gente confunde esos grandes focos con el sol, pero no, no es el sol.


Alejo apunta a Darío con una espada. El de la capa azul soy yo sacando todas mis dotes interpretativas a la luz.

Ya con nuestras lanzas en ristre, a mí me preguntan si sería capaz de subirme a un árbol para después saltar de él (con la lanza incluida). Miro al árbol desafiante y pienso que no estoy en tan mala forma como para no subir, y además, si no lo hacía yo, ¿quién iba a hacerlo? Así es que consigo trepar hasta lo alto del árbol, que para vuestra información estaba lleno de zarzas y pinchos, y una vez allí el cámara me indica que tengo que ocultarme un poco más porque se me ve. La ayudante de dirección me lo pide con amabilidad y me da las gracias por tan osado movimiento. Después el director grita acción y yo salto del árbol con la increíble suerte de no perder el equilibro al tocar el suelo, pero de repente me doy cuenta de que algo no va tan bien, mi capa, algo pasa con mi capa, y lo que pasa es que se ha quedado enganchada con una rama.

Como el director no corta la escena, yo intento continuar y tiro de la capa con la ayuda de un compañero que está a mi lado. Al final consigo bajar mi capa y de paso también me llevo un golpe de la lanza de mi compañero en los morros. Nadie dice "corten", y yo intento continuar, al parecer las cosas no van tan mal, pero entonces, para rematar la faena, el caballo de Javier Rey (Alejo), me empieza a soltar colazos en la cara. A pesar de ello, la escena no se corta y yo pienso "joder, pues a lo mejor resulta que estoy pasando desapercibido", pero no, al acabar todos vienen descojonados y me comentan la jugada. Yo la verdad es que estoy deseando ver esta noche cómo demonios han montado esta grandiosa secuencia. Por cierto, quiero pedir perdón al que se haya encargado de editar esto por si le he causado alguna molestia (espero que no).